SuscripcionesContactoPublicidad Directorio Hemeroteca Mapa de sitio
SINALOA  

El gobierno no puede con el armamentismo

Juan Carlos Cruz

Más de cinco mil armas circulan en el estado producto de un tráfico que la Federación es incapaz de detener

 

 


Publicidad

Lo admiten todas las autoridades estatales: el armamentismo en Sinaloa es “muy grave”. 

Y aún cuando afirman que “hay una campaña permanente para evitarlo y en la que se ha avanzado mucho”, la gran cantidad de armas que circulan en territorio sinaloense es alarmante.

Fusiles para derribar aviones, lanza misiles, granadas, cientos de K—47 y de pistolas de todos calibres que serían un arsenal especial para fuerzas de seguridad, ingresan a la entidad para ser utilizadas en actos delictivos por grupos que desdeñan la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

Así lo exhiben las estadísticas de homicidios dolosos —la mayoría vinculados al narcotráfico—, de asaltos a mano armada, de robos de vehículos que diariamente se cometen en el estado y de las pocas armas que decomisan las policías municipales, estatales o federales.

Aun cuando el problema se considera grave por las autoridades, ninguna esfera del poder público se atreve siquiera a estimar el número de armas que estarían circulando en todo el territorio sinaloense.

Las versiones más moderadas hablan de cinco mil, pero algunos estiman que habrían quince mil esparcidas en toda la entidad: en el valle o en la zona más apartada de la sierra o de la costa.

A lo que si se atreven las autoridades estatales es a señalar que ese tráfico de armas se debe a la poca eficiencia de la Federación para frenar el ingreso ilegal de armamento al país.

Aunque se denunció la falta de control de los países productores de armas y a la débil atención de las aduanas para impedir el paso ilícito de estas mercancías, se señala con particular énfasis a la ineficiencia del Ejército Mexicano en su “campaña permanente” contra el armamentismo y el narcotráfico.

Así quedó de manifiesto en mayo pasado cuando Carlos Morán Dosta funcionario del Consejo Estatal de Seguridad Pública afirmó que “el Ejército Mexicano tiene que hacer valer su fuerza para que cierre las fronteras y no ingrese ese armamento.”

Morán puntualizó en esa ocasión que “el problema del armamentismo, es un problema del Ejército, no de los ciudadanos ni del gobierno estatal.”

Apenas este 6 de septiembre el actual gobernador Jesús Aguilar Padilla reconoció que el problema del armamentismo es muy grave en Sinaloa porque circulan muchas armas en las calles.

“Todos lo vemos a diario, hay que trabajar mucho en el sistema de aduanas, en el sistema de vigilancia de los cuerpos federales, porque las armas en algún lado se fabrican pasan por alguna frontera, por alguna carretera entonces, creo que es un problema muy integral que demanda de todos los órdenes cada día, ir abatiendo ese armamentismo que es exagerado” señaló el ejecutivo estatal.

Atribuyó ese grave problema a “muchas instituciones. Aduanas, Policía Federal Preventiva, los países productores —y repitió— de muchas instituciones”.

Dígitos letales

Durante el sexenio de Juan S. Millán unas tres mil 179 personas fueron asesinadas según cifras oficiales de la Procuraduría General de Justicia del Estado

(PGJE). Al fin de ese período la dependencia reconoció que hasta en 90 por ciento de los homicidios dolosos se usaron armas de fuego.

Eso significa que en dos mil 861 de esos crímenes se utilizaron pistolas, fusiles, rifles, o escopetas. Y además, en casi 40 por ciento de esos homicidios, los sicarios utilizaron más de una arma.

Basta recordar que el primero de enero del 2001 un comando de pistoleros asesinó a sangre fría a cinco jóvenes en una calle de la colonia Las Quintas. En el ataque se efectuaron más de 200 disparos con seis fusiles de asalto AK-47.

El 14 de febrero otro comando de gatilleros asaltó el poblado de El Limoncito de Alayá, en Cosalá y ejecutó a doce campesinos entre ellos dos menores de edad.

En esa ocasión los asesinos utilizaron al menos ocho armas tipo “cuernos de chivo” aunque los sobrevivientes hablaron de quince pistoleros que además, portaban pistolas cuyo origen es aún inexplicable

Un mes después, Pedro Pérez López comandante de la Policía Ministerial del Estado (PME —hoy preso por sus presuntos vínculos con el Cartel de Juárez—, fue víctima de dos atentados.

En el primero, un comando vinculado al Cartel de los Arellano Félix e integrado con al menos ocho sujetos asesinó a dos de sus agentes en una ofensiva en la que, según las pesquisas, se efectuaron al menos 400 disparos con fusiles AK-47 y varias pistolas.

Ahí los asesinos utilizaron pocas armas pero más potentes como las FAL con mira telescópica.

El 10 de mayo del 2002 unos 30 sujetos armados sorprendieron a los pobladores de San Jerónimo de Ajoya, en San Ignacio y mataron a 12 personas, entre mujeres, hombres y policías estatales. En el ataque también se utilizaron cuernos de chivo.

En los últimos años son cotidianos los crímenes en que se utiliza un arsenal de procedencia ilícita son, en su mayoría ajustes de cuentas entre narcotraficantes.

A finales del sexenio de Millán se abrió la cloaca sobre el vínculo entre policías y narcotraficantes. Fue el enfrentamiento del 11 de septiembre en la plaza Cinépolis en Culiacán cuando un comando de al menos por quince gatilleros asesinó al presunto narcotraficante Rodolfo Carrillo Fuentes integrante del Cártel de Juárez y hermano del extinto Amado Carrillo “el señor de los cielos”.

Durante la balacera en la que se utilizaron más de quince armas (pistolas y fusiles entre ellas) y en que se dispararon más de 500 tiros, resultó muerta la esposa del presunto capo y un cuidador de carros. Además fue herido el entonces comandante de la Policía Municipal Estatal (PME) Pedro Pérez López.

Tras la balacera, agentes estatales ejecutaron a cinco de los verdugos de “El Rodolfillo” y detuvieron a otros dos. Todos iban armados con fusiles y más de 20 cargadores.

Armas e impunidad

Desde el sexenio del gobernador Jesús Aguilar Padilla hasta el 20 de septiembre de este año cometieron 434 homicidios dolosos en la entidad según cifras oficiales de la PGJE y la tendencia en el actual sexenio es la misma que la de su antecesor.

En el 90 por ciento de esos homicidios se utilizaron armas de fuego y en casi la mitad de estos delitos, las bandas de gatilleros utilizaron hasta seis armas. ¿En qué lugar las compraron? ¿A quién?

Ejemplo del enorme arsenal que posee la delincuencia organizada en la entidad fue la ejecución de trece presuntos gatilleros entre el 14 y 15 de febrero en la carretera internacional México 15, en el tramo Mazatlán-Culiacán. Una de las víctimas fue Carlos Tirado Lizárraga (a) “El Carlillos” operador en el sur de Ismael “El Mayo Zambada”.

En esa ocasión, los ejecutores utilizaron al menos diez armas, la mayoría de ellas AK-47 y casi todas las víctimas portaban fusiles de asalto y hasta cuatro cargadores completos.

Semanas después, el 5 de mayo en Mazatlán la policía municipal capturó a un comando de ocho pistoleros ligado al Cartel de Sinaloa. Tras la sospechosa actuación del director de la policía sólo seis gatilleros fueron puestos a disposición del Ministerio Público Federal.

Esa detención culminó con la renuncia del director de la municipal y el inicio de una investigación por la Subprocuraduría de Investigación en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la Procuraduría General de la República (PGR).

Los sujetos portaban pistolas y fusiles, seis granadas y hasta una bazuca, también se habló de un lanza misil.

Tras estos acontecimientos, Rafael Contreras Labra entonces delegado de la PGR informó que la SIEDO a través de la Unidad Especializada en Investigación del Terrorismo, Acopio y Tráfico de Armas incrementaba sus acciones.

Sin embargo, hasta ahora no hay resultados del cómo y quién introdujo esas armas hasta el puerto mazatleco.

El hecho más reciente protagonizado por las armas ocurrió este año, el 13 de julio, cuando un comando de sicarios masacró a cuatro policías estatales y al presunto narcotraficante Julio César Beltrán Quintero, alias “El Grande” en la principal avenida de Culiacán y a sólo dos calles de la Casa de Gobierno.

En esa ocasión, los peritos levantaron 368 casquillos y fue evidente la protección de policías hacia los narcotraficantes que provocó “la renuncia” de Juan Manuel Zarco Bernal, jefe de esos agentes.

Frente a tal violencia intervino la policía ministerial que de julio a septiembre realizó importantes aseguramientos de armas y detuvo a una célula de gatilleros vinculada a Gonzalo Araujo Payán, alias “El Chalo Araujo” presunto integrante del Cartel de Sinaloa.

A los sicarios les aseguraron 15 armas de fuego, entre fusiles, pistolas y ametralladoras.

En esa acción, el Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE) capturó el 8 de agosto en Navolato a Jesús Ríos Félix “El Licenciado Ríos”, señalado como un lugarteniente de Joaquín “El Chapo Guzmán”.

Al ser arrestado, el supuesto capo portaba dos “cuernos de chivo” y una de las armas más potentes que han sido decomisadas hasta ahora en Sinaloa: un fusil Barret calibre 50 que se utiliza para derribar naves aéreas y traspasar todo tipo de blindajes.

Es evidente que, en todos esos casos, y en general en el noventa por ciento de los homicidios dolosos, cientos de armas circularon por toda Sinaloa, traspasando retenes y puntos de observación que custodian policías estatales, federales y soldados.

También es notable que ninguna de esas armas fuera detectada por autoridad alguna.

El pronunciamiento

El 24 de agosto y en su visita a Sinaloa el hoy extinto titular de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, Ramón Martín Huerta anunció, con respecto al asunto de las armas, lo siguiente:

“El Consejo Nacional de Seguridad acordó dos aspectos fundamentales en este tema: uno, el que se tomará un registro puntual de las armas que hay en el país que provienen de la delincuencia, y que habremos de pronunciarnos frente a los países que producen esas armas para que establezcan mejores controles en los paneles que ya tenemos establecidos; y dos, se va a abrir la posibilidad de que los estados reviertan y usen ese armamento una vez revisado y el que sea factible de poder usarla”.

La puesta en marcha de ese procedimiento quedó pendiente con la inesperada muerte del secretario de Seguridad Pública Federal. El combate al armamentismo, también.3

 

De todos calibres

El informe a una solicitud realizada con base en las Leyes de Acceso a la Información para conocer las armas aseguradas en Sinaloa por las corporaciones estatales y federales indica lo siguiente:

PGR: 113 armas aseguradas y 182 personas detenidas por portación de arma de fuego. Del año 2002 al 2005.

DSPM de Culiacán: 68 armas y 65 detenidos. Del 1 de enero al 30 de agosto del 2005.

PME: 145 armas aseguradas y 123 detenidos por portación de armas. Además, 829 cartuchos. Del 1 de enero al 31 de agosto

SEDENA: No reportó

PEP, no reportó.

Las armas decomisadas van desde fusiles de asalto AK-47 conocidos como “cuernos de chivo” -los más usados por los narcotraficantes- bazucas, granadas, pistolas de todos calibres, escopetas, rifles y hasta un fusil Barret.

Otras armas usadas por la delincuencia organizada son los rifles de asalto AR-15, M-l6 y FAL 7.62 así como pistolas calibre 40, 45, 9mm, y 10mm.

 

 

No a las armas: Ejército

 

En la respuesta a solicitudes realizadas con base en la Ley Federal de Acceso a la Información, folio 0000700052605 sobre el decomiso de armas en Sinaloa, la Secretaría de la Defensa Nacional respondió:

“De conformidad con lo dispuesto en los Artículos 24 Numeral 8 y 52 del Código Penal Federal, 42 Párrafo Primero y 46 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, se hace de su conocimiento que sólo la autoridad judicial está facultada para decretar el decomiso de los objetos e instrumentos del delito, por lo que esta Secretaría no ha decomisado armamento alguno, consecuentemente no está en posibilidades de proporcionar la información que solicita.”

También se solicitó información de los resultados que ha obtenido en Sinaloa la SEDENA en su campaña permanente contra el armamentismo y el narcotráfico, pero hasta el cierre de ésta edición la dependencia no había respuesta.

 

 

Publicado: Octubre de 2005



Tu opinión:

Tu nombre:
E-mail

Escribe tu mensaje aquí:

Publicidad

Caricaturistas de Contralínea
De Actualidad

 

 

 

Publicidad

 

Avance Contralínea


En la República:  

Números atrasados
Publicidad:  


2005 Revista Contralínea Derechos Reservados CIMCOM
Av. Juárez 88, primero piso, desp. 110 y 111. Col. Centro, México D.F.
Tels: 9149-9802 /03 /05
Sitios Recomendados:
| Oficio de Papel | Revista Fortuna | Los periodistas | Fraternidad de Reporteros de México |

Responsable del sitio: Gonzalo Monterrosa Galindo